Descripción
Depósito de refrigerante con sensor de nivel, con la tapa incluida. Es el tanque donde se expande el líquido cuando el motor toma temperatura, y desde donde se controla y se completa el nivel. El sensor es el que enciende el testigo en el tablero cuando el refrigerante baja.
Con los años el plástico se pone quebradizo por el calor y termina rajándose, o empieza a perder por las costuras y por la boca. La pérdida deja al motor sin refrigerante y el riesgo es el recalentamiento.
Cuándo se cambia: Ante rajaduras, manchas de refrigerante en la zona del tanque o pérdida de nivel sin fuga visible en otro lado. La tapa se cambia junto con el depósito porque es la que mantiene la presión del circuito.





